CARNAVAL DE VENECIA 2010 Del sábado 6 al martes 16 de febrero.
La tradición del Carnaval en Venecia se remonta al siglo XI. Se declaró festivo en el siglo XIII
En el siglo XVII surge la tradición de que la nobleza se disfrace y salga a mezclarse con el pueblo. Su máximo apogeo lo consiguió en el siglo XVIII y a el acudían aristócratas de toda Europa en busca de diversión
Cuando Napoleón, en 1797 ocupó Venecia, el Carnaval quedó prohibido y se recuperó en 1979. El Carnaval de Venecia dura 10 días y es totalmente distinto a las celebraciones que se hacen en España y en Brasil.
Los disfraces son trajes de época, del siglo XVII veneciano y salen a pasear y a hacerse fotos.
Durante el Carnaval se organizan fiestas, de las cuales, algunas son privadas. Los precios de las fiestas suelen ser altos, pudiendo llegar a 500 € una noche
Los turistas en Venecia no acostumbran a disfrazarse; todo más, una máscara. Su principal interés es ver Venecia en Carnaval y hacerse fotos con los mejores disfraces.
El Carnaval de Venecia tiene personali8dad y magia propia.
La tradición del Carnaval en Venecia se remonta al siglo XI. Se declaró festivo en el siglo XIII
En el siglo XVII surge la tradición de que la nobleza se disfrace y salga a mezclarse con el pueblo. Su máximo apogeo lo consiguió en el siglo XVIII y a el acudían aristócratas de toda Europa en busca de diversión
Cuando Napoleón, en 1797 ocupó Venecia, el Carnaval quedó prohibido y se recuperó en 1979. El Carnaval de Venecia dura 10 días y es totalmente distinto a las celebraciones que se hacen en España y en Brasil.
Los disfraces son trajes de época, del siglo XVII veneciano y salen a pasear y a hacerse fotos.
Durante el Carnaval se organizan fiestas, de las cuales, algunas son privadas. Los precios de las fiestas suelen ser altos, pudiendo llegar a 500 € una noche
Los turistas en Venecia no acostumbran a disfrazarse; todo más, una máscara. Su principal interés es ver Venecia en Carnaval y hacerse fotos con los mejores disfraces.
El Carnaval de Venecia tiene personali8dad y magia propia.
