CRAZY EIGHTS (LOS OCHO LOCOS)
Número de jugadores: de 2 a 5
Equipamiento: baraja de naipes
Dificultad: fácil
Duración: de 10 a 15 minutos
En Crazy Eights, los jugadores aspiran a desprenderse de todas las cartas.
Preparativos.
Una vez barajadas las cartas, el que reparte da a cada jugador cinco de ellas, una por vuelta. (Si juegan sólo dos, reparte siete cartas para cada uno). El que reparte pone el montón de las cartas restantes boca abajo en el centro de la mesa y vuelve boca arriba la primera carta, como inicio de la pila de descartes.
Cómo jugar
A cada turno, los jugadores intentan reducir el número de cartas que tienen en la mano jugando una carta boca arriba sobre la pila de descartes. Para que sea elegible para el descarte, la carta debe pertenecer al mismo palo o tener el mismo número que la última carta de la pila. Los ochos, las "cartas locas" de este juego, pueden jugarse sea cual sea la carta presente en la pila de descartes. Además, al jugar un ocho, el jugador decide cuál será el palo a jugar a continuación, opción que puede ofrecerle ventajas tácticas.
Si un jugador no tiene carta que jugar, va robando cartas, una tras otra, del montón del centro de la mesa hasta dar con una que pueda jugar.
Las cartas robadas de las que el jugador no puede descartarse se suman a su mano. El juego continúa hasta que uno de los jugadores se deshace de todas sus cartas.
